D’ORS, Eugenio, Lo barroco, prólogo de Alfonso E. Pérez Sánchez, edición de Ángel d’Ors y Alicia García Navarro d’Ors, Neometrópolis, Madrid, Tecnos-Alianza, 2002, 140 pp., 23 x 15,5 cm., ISBN 84-309-3764-1.

 

Como es sabido, esta obra de d’Ors habla del barroco como una categoría presente en diversos momentos de la historia, un "eón" del cual el barroco del XVII-XVIII es sólo una más de sus posibles concreciones. De su original "Du baroque" a su versión castellana preparada por el mismo d’Ors "Lo barroco" hay una serie de diferencias que se han pretendido enmendar para dar al lector un texto casi definitivo en el que d’Ors ofrece su peculiar caracterización de lo barroco en los distintos ámbitos de la cultura, como constante histórica, no tanto un "estilo histórico" como un "estilo de cultura" que ha de ser reivindicado frente a una visión negativa de lo barroco, compuesto por "formas que vuelan", frente a lo clásico, configurado por "formas que pesan". Asimismo, lo barroco viene determinado por una tendencia hacia lo pintoresco, por el sentimiento de la profundidad y el dinamismo. El barroco es "el idioma natural de la Cultura", aquel por cuyo medio la Cultura imita los procedimientos de la natura" (p. 82). Por eso, d’Ors se atreve a ofrecer una clasificación de las especies del género barroco. Poussin, Claudio de Lorena y Watteau son descritos en estos términos por el autor. A modo de apéndice, se incluye la versión española del artículo "Arte portugués", en el que presenta la cultura europea como un compuesto de Grecia (arquetipo del clasicismo) y Portugal (quintaesencia de lo barroco) y descubre las insondables profundidades del arte portugués, como matriz del español y, en último término de todo el barroco. Desde luego, está de más elogiar esta obra clásica de d’Ors. Lo que sí conviene elogiar es la oportunidad de los responsables de la colección por hacerla de nuevo accesible al público. Destacaría, para los posibles futuros correctores, un erro: "Paracelsusgesellshaft" en lugar de "Paracelsusgesellschaft" (p. 71).

 

Sixto J. Castro