KEARNEY, Richard y RASSMUSSEN, David (eds.), Continental Aesthetics: Romanticism to Postmodernism. An Anthology, Malden and Oxford, Blackwell, 2001, 476 pp., 24,2 x 16,2 cm., ISBN 0-631-21611-1.

 

Hasta un total de 30 textos seleccionados componen esta antología editada por Kearney y Rasmussen. Como nos advierten los editores en el prefacio, el término continental está usado en esta antología en un sentido más amplio de lo habitual, pues no se limita al pensamiento francoalemán, sino que en él se incluyen textos de Wittegenstein, Coleridge, Bakhtin, entre otros. Esta obra viene a unirse a otras antologías de género similar que han aparecido recientemente, como The Continental Aesthetics Reader, publicada por Routledge y que reseñamos en estas mismas páginas, y actúa como complemento de la misma, puesto que, aun cuando algunos textos coinciden, el planteamiento de ambas es bien distinto. Aquella pretendía un diálogo intratextual que condicionaba la selección de los textos, mientras que ésta se ha ceñido al criterio de incluir los textos más importantes y decisivos en las diversas etapas de la historia de la estética.

Los editores la han dividido en tres bloques –romanticismo, modernidad y postmodernidad–. El primer bloque, romanticismo, abarca desde Kant y Coleridge hasta Nietzsche, pasando por Schiller, Schopenhauer, Hegel y Schelling; el dedicado a la modernidad va desde Benjamin y Heidegger a Habermas, Gadamer y Ricoeur, pasando por Wittgenstein, Freud, Lukács, Marcuse, Adorno, Bakhtin, Croce, Sartre y Merleau-Ponty y, finalmente, el de la postmodernidad, que va desde Barthes y Lyotard a Blanchot, Derrida y Kristeva, estudiando a Foucault, Cixous, Eco y Baudrillard. Los editores han tratado de publicar en la medida de lo posible textos íntegros, aunque, como es obvio, en algunos casos han tenido que ceñirse a extractos de los mismos. Cada uno de los bloques va precedido de una breve introducción al mismo, de suma utilidad. El libro se cierra con un índice de autores y temático. Desde el punto de vista formal, la obra está estructurada en su totalidad a doble columna, de tal modo que cabe mucho texto, de ahí el enorme número de textos seleccionados que encuentran cabida entre sus páginas. La selección es muy acertada, puesto que, como hemos apuntado, los editores se han ceñido a textos indudablemente emblemáticos de la estética continental. Siempre cabría añadir algún texto más, pero eso queda a juicio del lector que, en cualquier caso, no podrá reprochar nada a la impecable selección de los autores.

 

Sixto J. Castro