MATTICK, Paul, Art in Its Time. Theories and Practices of Modern Aesthetics, London and New York, Routledge, 2003, 185 pp. 23,4 x 15,5 cm., ISBN 01-415-23920-6.

 

Los capítulos de este libro fueron previamente presentados como artículos o conferencias a lo largo de varios años. El primero analiza el modernismo y los problemas para definirlo, poniendo como ejemplo señero de este tipo de arte Las señoritas de Avignon, de Picasso, y otras obras que retratan la prostitución como símbolo del capitalismo. El segundo estudia la oposición ideológica entre arte y comercio y arte y lujo, emparejamiento que autores como Rousseau o Hume ven como causa de su decadencia, además de las ideas de Kant al respecto, sobre todo al hablar del “arte mercenario” (Lohnkunst). Luego estudia lo bello y lo sublime, desde Burke en adelante, y la conexión de estos términos con cuestiones de género, a la vez que, como se ve todo interrelacionado, la relación entre las distintas artes. En el capítulo 4 estudia la relación entre la racionalización en el arte, propia del siglo XX y la idea del arte como el dominio de la libre expresión del espíritu, especialmente en arquitectura, con el caso de Le Corbusier, o el constructivismo ruso, con Rodchenko. El capítulo 5 estudia las tesis de Benjamin en “La obra de arte en la época de su reproductibilidad mecánica” respecto a la fotografía y cómo la historia subsecuente viene desmintiéndolas. Y analiza la ambigüedad del concepto de "reproducción" en esta obra de Benjamin (distinguiendo, más allá de Benjamín, entre copias y múltiples, usando la distinción de Goodman entre obras autográficas y alográficas) y, a partir de ahí, aborda el problema de la autenticidad, así como la cuestión del aura y el análisis de Benjamin de estas cuestiones a la luz de los desarrollos contemporáneos del arte. Este capítulo es espléndido. El siguiente analiza la transformación del concepto de arte y el papel de los filántropos en EE.UU, así como la vinculación del arte con las instituciones económicas, sociales, culturales, etc. Más adelante estudia la relación entre la estética académica y la actividad artística, con una mención especial para Greenberg, pero también para otros personajes, como Duchamp, una relación que es al mismo tiempo de incomprensión mutua, en algunos casos, y de sinergia en otros. Luego examina las explicaciones de la obra de Warhol por Danto, al que critica con dureza su mala comprensión de Warhol (crítica difícil de compartir, dicho sea de paso) y por Crone, Crow y Buchloh. Su siguiente ensayo se centra primero en Pollock y luego en la relación de su arte con la decoración y las polémicas que a este respecto (relación arte-decoración) se suscitaron, para terminar negando la posibilidad de que el arte pueda resistirse a la sociedad en la que fue creada o pueda acabar subversivamente con el capitalismo, es decir, finaliza desmontando la idea del poder subversivo del arte. Una obra realmente interesante, de tesis fácilmente aplicables al mundo contemporáneo del arte.

 

Sixto J. Castro