WARTENBERG, Thomas E., The Nature of Art. An Anthology, Belmont, CA, Wadsworth/Thomson Learning, 2001, 330 pp., 23,5 x 16 cm., ISBN0-15-507034-7

 

En su introducción, el autor se inspira en la obra Arte de Yasmina Reza para dilucidar algunas cuestiones acerca de la naturaleza del arte, pues en esta obra aparecen, en los argumentos que aportan los personajes, la teoría intencional, la institucional, el problema del gusto y de la apreciación, el asunto de las propiedades estéticas y artísticas, cuestiones presentes en los distintos ensayos que componen la antología. Wartenberg trata de la posibilidad de definir el arte, poniendo como ejemplos la teoría imtativa o la comunicativa, y mostrando el escepticismo hacia tal posibilidad.

Cada una de las obras o fragmentos aquí recogidos va precedido por una introducción del autor y unas cuestiones que orienen la lectura de los textos. El autor ha recogido textos de Platón, Aristóteles, Alberti, Hume, Kant. Schopenhauer, Hegel, Nietzsche, Tolstoy, Freud, Bell, Collingwood, Dewey, Heidegger, Benjamin, Adorno, Weitz, Goodman, Danto, Dickie, Beardsley, Barthes, Piper, Derrida, Hein, Jegede, Appiah y Davis, todos ellos bajo el epígrafe de "arte como" (imitación, conocimiento, síntoma, teoría, institución, forma significante, etc.). La antología está muy bien seleccionada y, si bien no es tan completa como la editada por Alex Neill y Aaron Ridley (The Philosophy of Art. Readings Ancient and Modern, Boston, McGraw-Hill, 1995) está mejor orientada, pues ésta última se organiza por bloques temáticos, mientras que la de Wartenberg pretende, de alguna manera, dar respuesta a qué es el arte, partiendo de los textos de los más conspicuos defensores de cada una de las doctrinas. Tras la lectura de esta obra puede decirse que el arte es muchas cosas, desde el punto de vista teórico, y sin duda, se convierte en obra de referencia, quizá en la mejor base antológica que tenemos para explicar cuál es la naturaleza del arte. Y digo base, porque los textos están ahí, pidiéndonos ser trabajados para poder incorporar un nuevo capítulo a esta espléndida antología.

 

Sixto J. Castro